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1 Oct 2012

Ansiedad y depresión, principales causas de baja laboral

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los problemas de ansiedad, depresión y otros trastornos asociados, constituyen las principales causas de incapacidad laboral temporal y permanente en los países desarrollados. Se estima que entre el 50% y el 60% de las ausencias al trabajo que se producen al año se deben a estos problemas, lo que se traduce en graves pérdidas para las propias empresas al implicar una mayor rotación de personal, una reducción en el desempeño y la productividad, un aumento de las prácticas laborales inseguras y de las tasas de accidentes, un mayor número de quejas de los clientes, un incremento de los costes en formación de los trabajadores sustitutos, etc. A su vez, el mantenimiento del puesto de trabajo para las personas con trastorno mental constituye un factor clave para su recuperación y para evitar su estigmatización.

Por todos estos motivos resulta de interés estratégico que los responsables políticos adopten medidas que permitan evitar el número de bajas laborales asociadas a problemas de salud mental comunes. En esta línea de actuación, expertos de diversos países de la Unión Europea han elaborado tres guías dirigidas a los profesionales sanitarios de Atención Primaria, a los responsables de las organizaciones y empresas y a los propios trabajadores afectados, en las que se proporcionan medidas y recomendaciones básicas, así como recursos de interés, para evitar la baja laboral de los trabajadores con trastorno mental leve o moderado.

En este contexto, tal y como recogen estas guías, resulta de interés fundamental reforzar la coordinación entre las políticas sanitarias y sociales, mejorar la formación de los profesionales de Atención Primaria, mejorar la concienciación de las personas que sufren ansiedad o depresión mediante programas de psicoeducación, aumentar la participación del paciente en la toma de las decisiones sobre su tratamiento, potenciar los entornos de trabajo saludables, incorporar la salud mental a la evaluación de los riesgos laborales, permitir la flexibilidad en la reincorporación laboral, evitar la estigmatización de las personas afectadas en los lugares de trabajo y facilitar el acceso a programas de tratamiento psicológico , entre otros.

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